Infra Uterino
Breus (programa radial
de Literatura) audio
Madre,
comprendo cuan ridículos somos,
comprendo que mi fondo es el mismo infierno de todos
y bailo cíclicamente mientras se endurecen mis uñas.
Madre,
en presentaciones vagas absurdos rostros ríen,
como una maquinaria los engranajes
avanzan y crujen los cráneos
salpicándome de sangre.
Madre,
a sido divertido con nueva cara,
saltando en mi malabar,
evitando cortes,
escogiendo a dedo con una venda
en los ojos…
Y es que tengo un azar
en tiempos de coleccionistas,
repetidas invitaciones a fiestas,
una pequeña lista de amigos muertos.
Madre,
mientras corren las hormigas
sobre mi cabeza algo me devora sin lustre,
con que fervor nada,
esas alteraciones
esas quietudes
esas palabras
son algo que a pesar
de su aspecto
no son,
y se multiplica el concurso cuando
voy en vuelo por el
mundo,
y el deseo se clava de nuevo en el vientre.
Madre,
he medido para re-anudar,
al re-iniciar empiezo
circundando alrededor de la jaula,
sin importar las fatigas
todo es un desmayo
cayéndose sobre los ojos
una herencia histórica perpetua para atar cerdos,
y sigo,
camino resbalándome mudo
seduciéndome por cuanto a probar me invita.
Madre,
el mundo que se pudra en su aversión
para que la temporada aplaque
voy contra el sufrimiento dominical,
ya conozco al delicado monstruo
que habita en la espina dorsal,
ya conozco las delicias sacras
que se vuelven soplos,
castrados e inútiles,
y es que todos, lamentablemente
tenemos un infierno en común
y lo compartimos sin egoísmo.